Herida

HERIDA

 

¡Qué herida!

Querida,

La boca es una herida;

 

De ella sale la voz del hombre,

Con palabras dulces u otras llenas de lumbre.

En ella entra la saliva del amante,

Donde uno perece o sale avante.

De su calor se sacia el caldo de la vida en el frío,

O de su frío se quema la lengua al lastimar al ser querido.

A través de ella exclamamos el divino sentimiento del amor

O con tristeza escondida de cólera denunciamos su dolor.

 

¡Qué herida!

Querida,

La boca es una herida;

 

La carta de las noticias hermosas o terribles se abre en dos

Cuando los labios con miel o veneno se despegan en pos.

El contorno de la lengua se muestra agradable

O su frigidez con púas nos enreda en un alambre.

Une su verdad con el otro en su lazo

O sangra la piel de ambos con su trazo.

Dos puentes se crean para el encuentro

O dos muros se construyen para su encierro.

 

¡Qué herida!

Querida,

La boca es una herida.

 

Las fauces del lobo donde se entra,

O el grito del guerrero que va a la guerra.

Marea de tempestad en su viento,

Y el barco a la deriva que se pierde en su encuentro.

El cuerno a vivo aire retumba

Mientras el presagio en la campana se escucha.

Alineadas los calcios enfila

Con estalactitas de largas puntas acuchilla.

 

¡Qué herida!

Querida,

La boca es una herida.

 

A veces la herida es dulce

Cuando nace a través de la profundidad de los labios en su cruce,

Otras veces es amarga

Cuando se separan de su encuentro el motivo que los aguarda.

Su sabor de vainilla baña,

O el de la sangre que lo empaña.

Apertura del clamor,

Última salida del corazón.

 

¡Qué herida!

Querida,

Esa boca abierta de herida.

 

Ivan Palma.

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